La amabilidad de los anfitriones, la serenidad del lugar, un jardín muy bien cuidado donde se pueden descubrir diversas variedades de flores y árboles frutales, incluso hay un pequeño rincón "zen" para la lectura, disposición de mesas, sillas y tumbonas de jardín. En cuanto a la cabaña, el confort y las instalaciones superan nuestras expectativas: una pequeña palabra de bienvenida (que nunca he recibido en hoteles de 4**** en Francia) con pequeños detalles. Decoración de muy buen gusto, limpieza perfecta, albornoces disponibles en el baño, ropa de cama y zapatillas, ducha spa, amplio dormitorio principal con escritorio y vista al jardín, acceso directo al jardín. ¡Para reservar sin dudarlo!